Milkies: Happy Moms, Healthy Babies
La leche materna es el alimento más adecuado y sano que puede recibir un bebé: contiene la combinación óptima de grasas, azúcares, proteínas y minerales. Además, es el alimento más económico y práctico, siempre disponible y a temperatura justa para cuando el bebé lo requiera.
La leche materna es vital para el recién nacido. El amamantamiento fortalece una relación especial entre madre e hijo. Los bebés amamantados crecen más sanos.
En lo posible, una madre debe amamantar al bebé al menos los primeros 6 meses de vida. Sólo si es médicamente indicado, debe ser reemplazado por otro sustituto, como la leche de fórmula. La naturaleza se ha encargado de demostrar los efectos positivos de amamantar.
Los primeros días todo se facilita si usted está junto a su bebé. Desde la sala de parto hasta el regreso a su casa debe prenderlo a su seno continuamente. De esta manera podrá acariciarlo, mimarlo, hablarle, acunarlo y amamantarlo cuanto le parezca.
La leche materna es rica en alimentos nutritivos. Ayuda a proteger al bebé contra las infecciones y a prevenir que sufra alergias en el futuro. Al amamantar a su bebé, no sólo lo alimenta y nutre, sino que además le pasa toda su memoria inmunológica.
La lactancia también tiene beneficios para la madre. Es una práctica limpia y simple, ya que no necesita lavar mamaderas o preparar fórmulas de comida. Es más barata que los alimentos para bebés. Ayuda a contraer el tamaño del útero a tamaño normal después del embarazo, y retrasa el regreso de sus períodos menstruales. Pero cuidado: ¡no se confíe en ello si no quiere quedar nuevamente embarazada!
¿Por qué amamantar?
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